jueves, 17 de octubre de 2013

El ordenador en el bolsillo

Prueba de concepto Dock BB10

* click sobre la imagen para verla a mayor tamaño.

A raíz del vídeo http://www.youtube.com/watch?v=AjxdXOpFRW4 del Developer Group de Madrid que está teniendo un gran éxito en la red (Enhorabuena @ariapazooki, @CarrascosaD y @JorgeCasar) me he puesto a crear mi particular dock para BlackBerry 10 (ojo, es sólo una idea rápida y sin pulir, que sólo existe en mi PhotoShop) y pensar en como ha evolucionado y a donde puede llegar el Mobile Computing.

ESPOILER: este post contiene texto irrelevante acerca del autor y que quizás sólo sirva de recuerdos para el mismo ;)

Mis comienzos con los PC’s

En los 90 estaba estudiando en Lugo (donde ahora vivo) y al principio viajaba regularmente los fines de semana desde casa de mis padres en Coruña a Lugo, a mediados del 93 en uno de esos viajes en bus, casualmente encontré una revista con un artículo de Pepe Rodríguez sobre la masacre de Waco, lo que me hizo profundizar más en el tema y acabó pocos años después plasmándose en mi primer libro. Después de leer muchos libros, entre ellos todos los de Pepe Rodríguez (en aquella época no me imaginaba que acabaría intercambiando mails con él gracias a Internet, aunque aún no se popularizaran las redes sociales), comencé la labor de escribir un trabajo, que a posteriori se acabó convirtiendo en el libro… esto viene a cuento porque fue mi primera incursión con los PC’s (antes había trasteado con algún Spectrum, creando circulitos de colores en Basic y poco más, ya que en vez de informática, había estudiado Imagen y Sonido). Comencé utilizando un 286 con dos disqueteras de 5 y 1/4 y WordPerfect, al poco me dejaron un 8086, que aunque podría parecer un retroceso, ya incluía disco duro (el anterior no), con la increíble capacidad de 20Mb y disquetera de 3 y 1/2 (aunque de baja densidad) y fue la máquina que utilicé para acabar el libro (el WYSIWYG era aún una utopía).

Entretanto me pasaba noches enteras leyendo y escribiendo y de vez en cuando intentando sacarle más partido a esa máquina con monitor de fósforo verde que me destrozaba la vista, por las mañanas no había diferencia en mis ojos si había estado toda la noche trabajando o de copas. Empecé a realizar algunos programas con Pascal y cada vez fui avanzando un poco más en exprimir el ordenador gracias al magnífico Arturo Vaquero (un genio de la música nacido en Bilbao pero afincado aquí en Lugo) que me iba pasando un programa para decompilar ejecutables y modificarlos, el Comandante Norton (que maravilla del MS-DOS), un compresor para apurar la capacidad de los disquetes, etc…, gran parte de mis conocimientos informáticos actuales se los debo a Arturo por su generosidad compartiendo su sabiduría conmigo y por haber despertado en mi ese interés en las máquinas (guardo como un tesoro la cinta escrita de su puño y letra de su disco Vectorspheres como Humanoid).

Arturo también fue quien “publicó” mi libro en una BBS (algunos sabréis de lo que estoy hablando), después vino un artículo en una revista, la presentación de la misma ante prensa, las entrevistas para radio, periódicos, televisión, la grabación para el programa de “Esta noche cruzamos el Mississippi”… y también a posteriori algunas amenazas, alguna que otra amenaza de denuncia de algún buffette de abogados, pero eso ya no forma parte de esta historia (y aquí ya hemos llegado a mediados del 97).

El PC como trabajo

En el 99 comencé mi labor profesional en el mundo de la informática (y a día de hoy sigo en la misma empresa), aprendiendo un poco más en serio lo de programar y de paso administrar sistemas, redes, bases de datos y un poco de todo, en esta etapa le debo gran parte de mi aprendizaje inicial y progresión a Santiago Argüeso, han sido muchísimas horas trabajando codo con codo, en épocas intensas con fines de semana incluidos y noches hasta las cinco y seis de la mañana, era una época en la que buscar un simple error de un punto y coma no era una labor tan sencilla como ahora.

En esa época comencé compartiendo información entre trabajo y casa por medio de diskkettes (ya de alta densidad), después CD’s y ZIP (tenía una unidad externa ZIP de 100Mb. en el trabajo y otra interna en mi PC de casa), después llegaron los USB’s y la transferencia ya era mucho más rápida y cómoda y al poner Internet en casa también me autoenviaba mails con adjuntos (no muy grandes)… esos mails fueron para mi el comienzo del trabajo en la nube. Esto fue evolucionando con servicios como DropBox, SugarSync, SkyDrive, Box, etc… también el uso de Tonido y ahora OwnCloud en uno de mis servidores, pero también empezaba a conectarme de casa al trabajo y viceversa por medio del escritorio remoto; el uso de diferentes entornos virtualizados con (Microsoft Virtual PC, Oracle Virtual Box, VMware…), etc.

Después llegaron los móviles y el acceso a nuestros archivos y servicios con Apps como Dropbox, Tonido, etc… y en seguida los tablets. Aparte del hardware del trabajo, en casa tengo un PC (“mi estación de trabajo”) que está siempre conectado, dos portátiles (el de 17 pulgadas sustituye al fijo cuando tengo que ir de viaje y seguir trabajando), cinco tablets y dos móviles (y tres más de desarrollo), todo conectado con cable a 100Mb (10Mb. de subida), por lo que está claro que cada vez se complica más la sincronización y poder trabajar independientemente de que dispositivo utilice.

Nokia 7110

* Mi primer móvil con acceso a Internet por WAP (Nokia 7110)

Ahí es donde viene el Cloud Computing a echarnos una mano, si saco una foto en mi móvil, en breve la tengo en mi PC sincronizada mediante Box, puedo acceder al trabajo que empecé ayer en casa porque aunque lo hago en local, se sincroniza con otra carpeta de Skydrive (con 25Gb., suficiente para un número de Foto DNG), teniendo así dos copias sincronizadas del mismo trabajo, el código de las webs y Apps lo tengo en bitbucket con Mercurial, el control de clientes en Foto DNG lo gestiono desde Zoho CRM, los gastos los controlo con Fintonic y así podría seguir nombrando cantidad y cantidad de servicios y soluciones que utilizo (calendarios, documentos, contactos, etc…), pero sigo trabajando principalmente desde el PC.

Mobile Computing

Pero ahora nos queda pasar a un nuevo nivel y llevar nuestro cerebro computacional en el bolsillo, el siguiente paso es conectar nuestro móvil, nuestra CPU, a los periféricos necesarios y disfrutar de nuestro trabajo y, servicios y ocio en la pantalla del móvil cuando estamos en la calle, llegar a casa y conectarlo a nuestra gran pantalla, que ha dejado de ser la caja tonta para convertirse a otra dimensión, o sentarnos en nuestro despacho y trabajar con nuestro monitor o monitores y teclado, ratón, nuestro altavoces, almacenamiento NAS, la tableta (yo utilizo una Wacom Intuos Pro 5) o lo que necesitemos.

Si volvemos al video inicial, vemos el comienzo de esta nueva era, aún estamos empezando y de momento no es un sustituto de nuestra oficina, BlackBerry 10 está evolucionando, aún le falta adaptarse a la resolución de pantalla, y algunas cosas más, pero vayamos un poquito más allá… ¿y si virtualizamos nuestro puesto y lo servimos con Citrix? ¿y si nos conectamos desde nuestro SmartPhone BlackBerry 10 con el Citrix Receiver?

Citrix Receiver en BlackBerry 10

Citrix Receiver en BlackBerry 10

Bueno, aún seguimos con los problemas de resolución de pantalla, utilizar algunos periféricos como la tableta gráfica y quizás unos cuantos problemas más, pero ya tenemos un inicio como hemos visto en el video, podéis probar vosotros mismos el Citrix Receiver con BlackBerry 10 y seguro que se os ocurren muchas más opciones… esto es el comienzo y recordad que si hace unos años me dijeran que en mi bolsillo iba a llevar una máquina miles de veces más potente que esos servidores de cientos de miles de pesetas que veía en el Corte Inglés donde los admiraba y me llevaba catálogos a casa… pensaría que era imposible!!!

Si comparamos el disco duro de IBM de la imagen inferior (1956) de 5Mb. y una tonelada de peso, con una tarjeta microSD actual de 64Gb… deberemos empezar a pensar que ¡¡¡Nada es imposible!!!

5mb

He visto cosas que jamás creeríais…

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